¿Puede un propietario acceder a las cuentas de la comunidad?

Como ya hemos visto, en la gestión de la comunidad de propietarios se tratan datos personales.

Este concepto de datos personales incluye todos aquellos que proporcionen información, cualquiera que sea la clase de esta, sobre una persona física identificada o identificable.

Siguiendo esta línea de pensamiento, en relación con el tema de los movimientos en las cuentas bancarias de la comunidad de propietarios, los datos contenidos en ellas tales como son los datos identificativos de las cuentas corrientes de los vecinos que realizan los pagos, los coeficientes de participación o incluso los vecinos deudores, entre otros, son datos de carácter personal.

Del mismo modo, también es un dato personal aquel que se refiere a los empleados que pueda tener la comunidad así como de los prestadores de servicios profesionales y las cuentas bancarias de ambos.

Es decir, el portero de la comunidad no es menos y sus datos tampoco. Del mismo modo que tampoco lo es el administrador de cuentas o abogado al que se le han pagado los honorarios desde la cuenta de la comunidad. La vecina del 6º B, que no es la presidenta y que a lo mejor no es ni propietaria, no tiene porqué saber el número de cuenta del administrador ni del portero.

En relación con esto, para que el tratamiento de los datos sea lícito será necesario que se dé alguna base legitimadora para el mismo. Teniendo esto en cuenta, el tratamiento de datos que hace la comunidad se basa en su interés legítimo para la finalidad de administración de la comunidad, mientras que puede fundarse en la ejecución de un contrato en el caso de los datos del portero. Sea como fuere, el tratamiento tiene una legitimación clara.

Sin embargo, y aunque la ley permite comunicar los datos personales de un interesado a un tercero para el cumplimiento de intereses legítimos del responsable o para cumplir con una obligación legal del mismo que le habilite para dicha cesión, para el caso de la cesión de los datos a otro vecino no se cumplen estos requisitos pues el hecho de que la vecina del 6º B conozca los datos de cuentas bancarias del resto de propietarios y de los trabajadores de la comunidad, no contribuye a la finalidad de la correcta administración de la comunidad de propietarios.

Y todo esto sin olvidar que entre las obligaciones del responsable está la transparencia de información y por ello deberá tomar las medidas oportunas para facilitar al interesado, es decir, al resto de propietarios de la comunidad y sus trabajadores, la información relativa al tratamiento que se va a realizar sobre sus datos de manera concisa, transparente, inteligible y de fácil acceso y con un lenguaje claro y sencillo.

En este sentido, en ningún momento se ha comunicado a los interesados que sus datos vayan a ser cedidos al resto de propietarios, por lo que no estaría permitida dicha cesión, además de que dicha cesión no tendría ninguna razón de ser.

Lo veas por donde lo veas, estos datos no resultan relevantes para el resto de propietarios y no podría encuadrarse la cesión de los mismos dentro de la actividad de gestión de la comunidad.

Por tanto, como hemos visto, la cesión de los datos personales de los propietarios y del personal de la comunidad que contienen los movimientos bancarios en las cuentas de la comunidad supondría una cesión ilegal de datos, una conducta que es susceptible de ser sancionada conforme a la normativa de protección de datos.

Sin embargo, aunque la exhibición de los datos personales a un vecino no autorizado para verlos resultaría contraria a la normativa de protección de datos, sí que se debe en todo momento mantener informados a los propietarios de los costes asumidos por la comunidad para su mantenimiento con el adecuado desglose de los gastos soportados, claro está.