Protección de datos en Internet

¿Quién no ha dicho aquello de “es que los móviles nos están escuchando, hablé el otro día con una amiga de estas zapatillas y ahora me salen anuncios todo el rato”?

Vamos por partes. La realidad innegable es que todas nuestras interacciones online se recopilan para crear un perfil detallado sobre cada uno de nosotros cimentado todo ello sobre la base de lo que nos gusta, lo que no, lo que hacemos con nuestro tiempo libre, con qué nos ganamos la vida, lo que nos atrae, nuestros temores en torno al futuro…

En este sentido, las redes sociales de ocio cuentan con un nivel de riesgo superior al de las de carácter profesional puesto que los usuarios exponen no solo sus datos de contacto o información profesional, sino también datos aún más sensibles como vivencias, ideología, experiencias…

Adicionalmente a esto, existe el problema de que en las redes sociales los usuarios no suelen ser conscientes de la facilidad de acceso que tienen otras personas o entidades a sus datos así como del valor que podrían alcanzar en el mercado. Sus datos, perfectamente podrían ser utilizados por terceros para publicar contenido sin autorización del usuario o para manipular cualquier información que se provee a través de las redes sociales.

Por ejemplo, algo que llamó mucho la atención fueron las elecciones estadounidenses de 2016. Hillary parecía la favorita pero, sin embargo, Trump acabó siendo presidente. ¿Cómo ha sido esto posible? Si os interesa este tema hay un documental de Netflix recomendadísimo llamado “Nada es privado” (“The great hack”) que ahonda en la filtración masiva de millones de datos de usuarios de Facebook a través de Cambridge Analytica, ademas de tocar otros temas relacionados con esta materia.

Sin embargo, como Estados Unidos nos pilla lejos, vamos a centrarnos en lo que nos interesa. En el ordenamiento jurídico español sabemos que existen normas tanto comunitarias como nacionales que regulan la protección de los datos de carácter personal en las redes sociales. Pero ¿qué hace esta normativa para protegernos en las redes sociales?

Si eres una red social, o incluso un mero proveedor de servicios con presencia en internet, el aspecto clave que tienes que tener en cuenta para no pillarte mucho los dedos a la hora de montar tu página web es el siguiente: el aviso legal debe ser claro y estar actualizado.

El uso de los datos personales siempre debe tener un contenido legal que lo respalde además de que siempre se deberá informar a los interesados sobre dicho uso. Para ello, la política de privacidad de la empresa debe redactarse de forma clara y estar siempre actualizada con respecto a la normativa en vigor en cada momento. Si tienes un aviso legal antiguo, y sobre todo si es anterior al RGPD y a la nueva LOPDGDD, tendrás que rehacerlo.

El la política de privacidad deberás determinar, entre otras cosas, quién es el responsable del tratamiento de los datos, cuánto tiempo va a conservar los datos, quién tendrá acceso a ellos y las medidas que se tomarán para evitar un uso indebido de los datos.

Suerte con ello, porque no solo deberás readaptar tus textos sino que también revaluar tus procedimientos a nivel de empresa ya que puede ser que algo estés haciendo mal.